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| A. GUSTAVO
ALEMÁN BOLAÑOS (*) (4 de agosto de 1929) (*) Esta carta y las dos que siguen, parecen ser parte de un mismo documento. En esta misma carta me propongo descubrirme ante el hermano sincero, para que conozca en qué lugar de la brecha libertadora me encuentra, de modo que lo recuerde mientras viva. Me habla usted de que hasta hoy hemos procedido con inteligencia en la lucha autonomista. Gracias por el calificativo que usted le da a mis actos. Entre las cosas que con más insistencia manifiesto a usted, está la de que por encima de todas mis facultades se encuentran mi honradez para la causa de la libertad de Nicaragua; así como mi fuerza de voluntad inflexible, hasta verla libre completamente. Deberá usted, pues, tener fe en mis actos, y si alguna vez yo cometiera, porque soy humano, un error para la causa que defendemos, lo haría involuntariamente, nunca por malicia, como lo hacen los corrompidos políticos de oficio. Le participo que no contando hasta la vez con ningún apoyo material por gobiernos o institución alguna, he procurado poner a salvo el archivo de nuestro ejército, que considero un tesoro moral de alto valor histórico. Ese archivo lo dejo depositado ante notario público, en la gran logia masónica de Yucatán. Usted sabe que otra parte del archivo de nuestro ejército está en poder del señor Froylán Turcios. Otra parte del mismo archivo, o sea el de mi columna en la guerra constitucionalista de Sacasa, lo conserva mi esposa Blanca Aráuz de Sandino. La parte más importante del archivo, es la que deposité en la logia. Tendré gusto de hacer depositario a usted de la documentación que recopile desde esta fecha hasta la de mi partida hacia nuestro campamento de Las Segovias, a fin de que, si mañana muero, sea usted un testigo fiel de la honradez de nuestra actitud. Estoy viendo opaca la esperanza de adquirir elementos en esta República, para continuar la guerra libertadora de Nicaragua; pero buscaré los recursos económicos aquí en México, a efecto de conseguir en otras fuentes los elementos bélicos que necesitamos. El hecho de que se haya aceptado mi entrada a territorio mexicano, se debe a una solicitud que hice al Presidente Portes Gil, el 6 de enero de este año. Ningún compromiso tiene este gobierno de ayudarnos, pero para mí fue una oportunidad la llegada a esta República, a fin de realizar las gestiones que estoy llevando a cabo. Otras versiones que el enemigo haga circular, no tienen nada de verdadero. En la consecución de los recursos económicos que expreso arriba, tengo muy en cuenta el refrán aquel de no cambiar de montura para ponerse aparejo. De acuerdo con eso, no contraeré compromiso político, y todo lo busco a base de fraternidad latinoamericana, o por conveniencia de quien nos apoye, para que las obras proyectadas en Nicaragua no sean propiedad de la piratería yanqui. Pero, repito, nada de cambiar de montura para ponerse aparejo... Si a base de eso no consigo nada, prefiero regresar a Las Segovias y continuar defendiendo a sombrerazos y escupitazos la integridad de nuestra soberanía. A GUSTAVO ALEMÁN BOLAÑOS (18 de agosto de 1929) Le va mi saludo afectuoso y espero que ya obre en su poder mi carta del 4 del actual, en la que, debido a diversas circunstancias, le informaba de mi pronto regreso a Las Segovias. Pero los acontecimientos van tomando otro giro, y ello se debe a que he decidido permanecer en esta República por un tiempo necesario para resolver muchos asuntos relacionados con Nicaragua. Muy en breve irá a Centroamérica el coronel Agustín F. Martí, y él será quien lo pondrá a usted al corriente de las determinaciones últimamente tomadas. A GUSTAVO ALEMÁN BOLAÑOS (22 de agosto de 1929) Mérida, Yucatán Ya obrará en su poder mi carta del 18 de este propio mes. Los datos y sugerencias que usted se sirve darme, los tomo muy en cuenta. Tales ideas han pasado por mi imaginación, como de las mejores que nos puedan llevar a fines prácticos en nuestra lucha contra el pirata en Nicaragua. Ya tengo tomadas todas las medidas necesarias que nos conduzcan al fin indicado, y será el coronel Martí, como le dejo dicho, quien le dará detalles de todo. Respecto a quienes crean que ya nuestra bandera reivindicadora ha sido arriada, he formado mi juicio desde hace mucho tiempo, y ese juicio me permite calificarles como los eternos pesimistas y pequeños de espíritu. No es de ahora que oigo las voces de "nada se puede hacer", y sin embargo no he oído tales voces más que como una expresión de pusilanimidad. Son esos mismos pesimistas los que cuando ven una obra terminada contra todas las dificultades, se llevan las manos a la cara, queriendo explicarse lo que para ellos será siempre inexplicable. A GUSTAVO ALEMÁN BOLAÑOS (Agosto (?) de 1929) Mérida Señor don Gustavo Alemán Bolaños.-Guatemala, República de Guatemala, C. A.-Distinguido compatriota: La histórica máquina de escribir que le ha sido obsequiada en nombre del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua y en el mío propio fue capturada a un regimiento de infantería de marina norteamericana, el 2 de enero de 1928 en el pueblo de Quilalí, juntamente con tres pares de calzado nuevos, cinco cantimploras, algunos uniformes militares y útiles de escribir. La guerrilla que capturó estos objetos al mando del capitán Fulgencio Pérez, logró después de tres horas de tiroteo, hacer evacuar el mencionado pueblo a los mercenarios yanquis. Desde aquella fecha, por ser portátil prestó esa máquina sus servicios a nuestro ejército, habiéndose escrito en su teclado todo lo que conoce el mundo en lo relativo a nuestra lucha, y el 24 de mayo del corriente año se escribió en ella el último manifiesto, todavía en Las Segovias, mientras volvemos a la lucha.-Afectuosamente. Patria y Libertad. A. C. Sandino. A GUSTAVO ALEMÁN BOLAÑOS (Agosto de 1929) Mérida, Yucatán. Estaba propuesto a salir para nuestros campamentos en esta semana, pero como hasta hoy no hemos encontrado ni medio centavo partido por la mitad, ni un cartucho de pistola para la causa de la libertad de Nicaragua, tendré que retrasarme un poco, siquiera para mientras recibo algunas contestaciones que juzgo de esperanzas para nuestra lucha. |