A DOÑA AMÉRICA DE SANDINO
Marzo 6 de 1930.


Mérida, Yucatán, México
Sra. América Tiffer de Sandino
La Victoria, Masaya, Nicaragua, C. A.


Muy recordada señora:
Con la expresión de nuestro mayor afecto tengo el gusto de participarle que nos encontramos sin novedad Sócrates y todos los demás miembros de nuestro Ejército, transitoriamente en esta ciudad.
Hasta el momento en que le escribo la presente hemos tenido buenas noticias de usted y de papá, así como de toda la familia, y esperamos que en lo sucesivo nos vengan en el mismo sentido.
Con nuestro viaje a México tuve ocasión de hablar con Humberto. Está Humberto en buenas condiciones de salud y sosteniendo una posición decorosa, no obstante las condiciones económicas un tanto difíciles porque atraviesa.
He observado en él un cambio radical absoluto, de manera que hoy sí está en la posibilidad de ser lo que usted y todos anhelamos siempre que fuera. Quiero significar con esto que la experiencia de la vida le hace considerarla en su aspecto serio y para orientarse definitivamente sólo necesita un apoyo fuerte como el que pueden prestarle quienes le quieren y aprecian.
Considero que ninguna otra persona está en la capacidad de comprender a Humberto en el cambio que ha sufrido, para prestarle un apoyo seguro, como usted.
Hablé con él respecto a su traslado a esa y al interés que yo tomaría para con él dirigiéndole la presente. Considero oportuno manifestar a usted que está dispuesto a trasladarse para dedicarse a trabajos que él conoce.
Siendo que usted se ha interesado siempre por el porvenir de Humberto le ruego dirigirse a él a la siguiente dirección: Calle Yucatán, Número 37, México, D. F., diciéndole la forma que usted le ofrezca para que emprenda algún negocio en esa y, a la vez, entenderse con él respecto a lo necesario para su traslado.
Por nuestra parte, según nuestras posibilidades, procuraremos darle nuestra cooperación económica mientras verifica el viaje a esa.
Me participa Sócrates que durante nuestra permanencia en México se dirigió a usted en solicitud de algunos fondos porque creyó él en algo grave con relación a nosotros. Hoy tengo el gusto de manifestarle que no nos es necesario el envío de fondos a que se refirió Sócrates, ya que no había nada de grave y hemos resuelto nuestra situación en forma favorable a la causa que sostenemos, sin menoscabo de nuestra dignidad ante nadie ni ante cosas materiales.
Todas las noticias que a ustedes lleguen relacionadas con nosotros deben ustedes tenerlas por falsas por serles ya conocida la forma villana de que se sirve el imperialismo yankee y sus agentes en su afán de hacer la obscuridad en los asuntos en que nos ha tocado en suerte participar en beneficio de nuestra Soberanía Nacional.
Deben ustedes tener la más absoluta confianza en que sabremos llevar con dignidad la responsabilidad histórica que pesa sobre nuestra conciencia de hombres libres.
Con nuestra llegada a México desvanecimos la infinidad de calumnias que el enemigo había hecho circular y hemos probado a todos los luchadores antiimperialistas que hemos sabido conducir nuestra lucha con la entereza propia de hombres conscientes de su deber.
En espera de ver pronto sus apreciables letras; le ruego abrazar a papá; ya toda la familia, y quedando como siempre su afectísimo.

PATRIA Y LIBERTAD
A. C. SANDINO