AL CORONEL ABRAHAM RIVERA
(8 de julio de 1930)


1o. -En consideración de los muchos problemas que se le presentarán al señor Cnel. Abraham Rivera, en lo relativo a los permisos para cortes de madera, en las márgenes del Río Coco y" sus afluentes, se le conceden amplios poderes al Sr. Rivera para extender permisos o suspender los cortes mencionados, cuando él así lo resuelva.
Todo Jefe Expedicionario perteneciente a nuestro Ejército queda autorizado solemnemente para juzgar en consejo de guerra a cualquier individuo o individuos a quienes se les pruebe que son traidores a la Patria o a nuestro Ejército.
Cada Jefe de campamentos madereros a quien le. haya sido concedido el permiso de corte por el Sr. Cnel. Rivera, le deberá ser extendido por escrito, en su carácter de Jefe Expedicionario, para evitar cualquier violencia de nuestras tropas, que pronto recorrerán toda la región oriental de las Segovias hasta el Cabo Gracias a Dios.
8o-El Sr. Cnel. Abraham Rivera se servirá controlar todos los campamentos madereros, establecidos desde Sta. Cruz (Jinotega), hasta el Cabo Gracias a Dios, exigiendo los correspondientes derechos forestales.
9o-Cuando algún propietario de campamentos de venques comprendido en la zona mencionada, se niegue a pagar los correspondientes derechos de cortes de madera a la autoridad nombrada por esta Jefatura Suprema, deberá informarlo el Sr. Cnel. Rivera a nuestro Cuartel General, para enviar la fuerza necesaria y CLAUSURAR EL SUPUESTO CAMPAMENTO.
Dado en el Cuartel Gral. del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua, a los 8 días del mes de julio de 1930

Patria y Libertad.
A. C. SANDINO



AL CORONEL ABRAHAM RIVERA
Octubre, 14 de 1930


Cuartel Gral. del Ejército Defensor
de la Soberanía Nacional de Nicaragua.
Sr. Coronel Abraham Rivera.
Río Coco.


Muy apreciable hermano en la Patria.
Hemos tenido el placer de recibir todas las comunicaciones que Ud. se ha servido enviarnos, siéndola última de ellas, la qué se sirvió participarme del proyecto de hacer un viajé por montaña a cierto lugar de conveniencia para el Ejército...
En estos días nuestro Ejército, está preparándose de sus mejores planes, y es posible que en breve traslademos nuestro Cuartel Gral. en algunas de las regiones del interior.
Ese posible traslado nuestro por aquellos lados, debe de llenar de alegría a los miembros de nuestro Ejército, quienes con algún cargo o por algún motivo queden por estos lados.
No hay pues, lugar a tristezas ni desesperaciones porque esas cosas son hijas solamente de la irresolución y la cobardía y de esa clase de seres, la humanidad no podrá esperar ningún beneficio.
Tenga Ud. fe y confianza razonadas y esa misma trate Ud. de inyectarles a quienes le rodean, para que de ese ambiente halagador se recargue la atmósfera que respiren.
Tenga Ud. presente que la ley divina que nos rige sólo es una: LA DE AMOR.
De esa ley de amor se derivan las demás. La ley de amor solamente reconoce a la JUSTICIA, su hija predilecta que nació de sus entrañas.
Para sentarle sobre de base lo que le queda expuesto arriba, invítole a usted a obsequiarme quince minutos de atención en los momentos que Ud. se encuentre solo y en estado reposado.
Me hago la dulce ilusión de que está usted ya solo y listo para obsequiarme los quince minutos de atención que le he solicitado: Imagínese usted mirar a todos los mares de la tierra juntos, y que se le ordena a un gorrioncito llegar y tomar un trago de agua de aquel mar, cada cien millones de siglos.
Cuando ese gorrioncito haya logrado beber en la forma indicada toda el agua de aquel inmenso mar, entonces será un segundo de la eternidad.
Sin embargo, el TIEMPO DE LA ETERNIDAD, no alcanza para poder recorrer con la velocidad más grande imaginada, todo lo que es el espacio.
La primera sustancia que existió en esa inmensidad es el ÉTER, pero antes del éter existió una gran voluntad, es decir, un gran deseo de ser lo que no era, más claro, AMOR ETERNO.
EL ÉTER ya es materia y es la vida demostrada por la electricidad que es la vida de los hombres, es decir, todo LUZ (EL ESPÍRITU). EL ESPÍRITU ES CONSUSTANCIAL DEL PADRE CREADOR DEL UNIVERSO.
Queda pues Ud. en posesión querido hermano Rivera para que siempre esté presto a defender las causas justas, aunque recurra a todos los sacrificios imaginados, porque el sacrificio, es AMOR (EL CREADOR O SEA DIOS).
La injusticia viene del desconocimiento de las leyes divinas, cuando la humanidad estaba en embrión, y por lo mismo, la injusticia no tiene razón de ser, porque es contra la ley de AMOR, única que reinará sobre la Tierra, cuando la fraternidad humana venga y los hombres sean de LUZ, como es el mandato del padre creador.
Para llegar de un punto a otro, se necesita principiar a caminar porque si nunca se principia nunca se llega.
Para destruir a la injusticia ha sido necesario atacarla, y por eso hemos visto venir a muchos con esa misión sobre la tierra, entre ellos está Jesús, y todo hombre que lucha por la Libertad de los Pueblos, es un continuador de aquellas doctrinas.
Hay hombres en la tierra quienes creen que viviendo ellos bien, es locura sacrificarse por el bien colectivo.
Cuando eso se dice por ignorancia es menos malo que cuando se dice con conocimiento de causa, porque entonces a ese individuo lo animan mezquinos egoísmos y eso es tener odio por la humanidad, y sin embargo con todos sus odios a la humanidad, viven en sus orgías a costas de las lágrimas y vidas humanas.
Eso es injusticia, y la injusticia tarde que temprano tiene que ser vencida por la JUSTICIA DIVINA.
La tierra fue un mundo de expiación, adonde la Justicia Divina mantuvo por millones de siglos a espíritus refractarios a la ley divina, pero hoy la tierra ha alcanzado su regeneración y esos espíritus refractarios serán arrojados a otros; planetas menos progresados que la tierra.
De manera, pues, que la injusticia desaparecerá de la tierra y solamente triunfará la justicia.
La tierra produce todo lo necesario para la alegría y comodidades del género humano, pero como hemos dicho que por largos millones de siglos, la injusticia se enseñoreó sobre la tierra y las grandes existencias de lo necesario para la vida del género humano han estado en manos de unos pocos señorones, y la gran mayoría de los pueblos, careciendo hasta de lo indispensable, y quizás hasta se han muerto de hambre, después de haber producido con su sudor lo que otros derrochan con francachela.
Pero ya habrá justicia y la guerra de los opresores de pueblos libres será matada por la guerra de Libertadores, y después, como habrá justicia y como consecuencia habrá paz sobre la tierra.
Querido hermano Coronel Rivera:
Que no le desesperen mis explicaciones de esta carta porque en Ud. siempre he advertido bastante inteligencia, y tengo interés en que los hombres que me rodean, se embeban en el más grande amor a la justicia porque ella es nuestro estandarte de libertad. Pronto le escribiré más y le noticiaré del desarrollo de nuestras operaciones militares en los .distintos frentes por donde opera nuestro Ejército. Reciba un fraternal abrazo eje este su hermano que le estima.

Patria y Libertad,
A. C. SÁNDINO