COMUNICADO
(20 de octubre de 1931)


Hemos hecho sentir que no disponemos de ningún Gobierno indohispano y mucho menos de cualquier otra nación del globo. Nicaragua está directa y únicamente representada por nuestro Ejército y por lo mismo confiada a sus propios esfuerzos .y recursos. Con ese motivo se han girado órdenes a nuestras columnas expedicionarias, para que perciban de nacionales y extranjeros todo lo indispensable para su mantenimiento. Muchas veces se han dado casos de que al llegar una de nuestras columnas a cualquier hacienda o heredad que está en territorio nacional, se toman las mercaderías y provisiones existentes en el lugar, y hasta llegan a ocurrir casos en que nuestros soldados quitan zapatos y vestidos a los proletarios, porque más que ellos necesitan eso nuestros hermanos soldados, y porque no es justo que anden envueltos en harapos los hombres que están fundando la libertad de Nicaragua. En eso ha consistido que muchos miserables nos den el calificativo de "bandoleros"; pero será la historia la que se encargue de hacernos justicia, principalmente si se comprende que los capitalistas despojados, son los primeros y directamente responsables de cuanto ha venido pasando en Nicaragua, porque ellos trajeron a los mercenarios yankees al territorio nacional.
Evitar a todo trance los incendios; no hay necesidad de que queden ruinas. Bastaría con que los muchachos llevaran destornilladores, para que destornillen puertas y ventanas, y las quemen junto con los enseres de lo que haya necesidad de destruir, como castigo y para sembrar el temor.
Este procedimiento es muy práctico y eficaz, y es bueno que veas de infundirlo en tus lugartenientes. Casas quemadas quedan a modo de acusación. Casas sin puertas provocan sonrisas y el castigo queda visible.