INSTRUCCIONES PARA EL GRAL. HORACIO PORTOCARRERO
(15 de diciembre de 1931)

lo.-El general Portocarrero, al recibo de la presente se servirá pasar al "Comité Pro-Liberación de Nicaragua", en esa ciudad capital, y presentará a los miembros del Patriótico Comité, un saludo fraternal en nuestro nombre, manifestándoles a la vez que gustosos hemos aceptado sus designios para ilustrarles en nuestros propósitos de redención Patria, y que todos nuestros esfuerzos deberán ser encarrilados hacia el propósito de conseguir el control militar de Nicaragua, por la fuerza de las armas, e impedir cualquier farsa eleccionaria que quiera efectuarse en nuestro país con supervigilancia extraña. También dará lectura a todos los documentos que con esta fecha se le envían al general Portocarrero.
2o.-El general Portocarrero, una vez reconocido Delegado Especial de la Jefatura Suprema de Nuestro Ejército, por el "Comité Pro-Liberación de Nicaragua", se servirá pedir en nuestro nombre, al mencionado Comité, que si él es persona grata, que lo acepten en su carácter de Delegado Especial de la Jefatura Suprema de Nuestro Ejército, el honor de asumir interinamente la presidencia de la República de Nicaragua, en el caso que nuestras fuerzas militares logren derribar del poder a Moncada o que al tomar mayor fuerza nuestro movimiento revolucionario en el interior, se nos hagan propuestas de paz, en que el enemigo acepte entregar la presidencia de Nicaragua a un designado por nuestro Ejército.
Desde luego: el general Portocarrero está actuando como miembro de nuestro Ejército, y por lo mismo está sujeto a la disciplina que implica nuestra pauta; no pudiendo por la misma razón hacer ningún arreglo de paz con el enemigo sin la previa y directa autorización de este Comando General, quien antes de autorizarlo, tendría que estudiar detenidamente las bases de paz propuestas, que tendrían que ser compatibles con nuestro fionor Nacional y con las aspiraciones de nuestro Ejército.
3o.-El general Portocarrero queda con el deber de asistir a cualquier llamamiento que en su carácter de delegado especial de la Jefatura Suprema de nuestro Ejército, pueda hacerle el comité "Pro-Liberación de Nicaragua", ya sea para informarle algo que el comité necesite que conozca este Comando General, o para que se conduzca al interior de Nicaragua a organizar un gobierno provisional compuesto de ministros que acepten formar parte del gabinete sostenido por nuestras armas libertadoras. En atención a esa hipótesis, el general Portocarrero queda autorizado para organizar un Gobierno Provisional, bajo la condición de que los ciudadanos que forman parte del mencionado Gobierno Provisional deberán firmar como miembros de nuestro Ejército, la pauta que nos rige; pues quien no esté con nosotros, estará con el enemigo. Permítome aquí mismo indicar el nombre de algunos ciudadanos que serían del agrado de nuestro Ejército, para cualquiera de las carteras gubernativas, a saber: Dr. Escolástico Lara, Dr. Rosendo Argüello, Dr. José Jesús Zamora, Dr. Arturo Vega, Dr. Modesto Armijo, Gral. Juan Francisco Berríos, Gral. Francisco Parajón, Sr. José León Leiva, Sr. César Augusto Terán, Sr. Gustavo Alemán Bolaños y Sr. Salomón de la Selva.
4o.-El general Portocarrero sacará copia impresa de nuestra pauta en un buen libro en blanco que revista completa seriedad y será en él, en donde firmarán como miembros de nuestro Ejército, sus ministros y el señor presidente, general Horacio Portocarrero.
5o.-El general Portocarrero, se servirá ponerse en contacto con el Dr. Pedro José Zepeda, en México, D. F., quien a la vez tiene la representación general de nuestro Ejército, pero que desde hace más de un año, no hemos recibido satisfactoriamente noticias (de él) por lo que deberá preguntársele sus últimas determinaciones. También necesitamos saber si el Dr. José Jesús Zamora, residente en San Salvador, recibió por escrito la representación de nuestro Ejército en esa República, que debió haberla enviado el Dr. Zepeda, por instrucciones de este Comando General.
6o.-El general Portocarrero, queda autorizado, para aceptar de personas e instituciones, apoyos desinteresados que no entrañen compromisos políticos de nuestra parte.
7o.-Las comunicaciones deberán enviársenos por el mismo conducto ya conocido.
Cuartel General del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua, diciembre 15 de 1931.

Patria y Libertad.
A. C. Sandino.