AL SARGENTO MAYOR MARCIAL RIVERA ZELEDON
(19 de febrero de 1932)


Señor Sargento Mayor
Mayor Marcial Rivera Zeledón.
FELICITACIÓN DEL JEFE SUPREMO
GRAL. A. C. SANDINO


Esta Jefatura Suprema del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua se complace en felicitar a Ud. fraternalmente, en mi nombre y en el de todos los miembros y hermanos de este Cuartel General, por la actividad que ha desplegado en hacer efectivas las contribuciones cuya lista se puso en sus manos por medio del hermano general Francisco Estrada.
En la presente felicitación se le acusa recibo por la cantidad de tres mil doscientos pesos córdobas, que usted ha puesto en manos de esta Jefatura Suprema como producto de las contribuciones forzosas a los capitalistas renegados, para necesidades de nuestros hermanos que luchan en el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua.
Esta Jefatura Suprema queda entendida de su informe respecto de las propiedades que la Justicia de nuestro Ejército se encargó de castigar con su mano, por no haber cumplido las órdenes terminantes de esta Jefatura Suprema. Esta Jefatura Suprema no es tan babosa para dar crédito a las cartas de esos renegados pidiendo cacao y llorando pobrezas que no existen porque a los machos y a los perros de la Guardia Nacional los atienden como príncipes.
Esta Jefatura Suprema del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua aprueba sus procedimientos en las quemas de las referidas casas de fincas y haciendas y les haré saber a los renegados que si a pesar de este castigo no cumplen, pagarán con su pellejo esa rebeldía contra nuestras autoridades.
Es necesario que comprendan que nuestro Ejército está protegido por la Justicia Divina y por varios espíritus guerreros, y que es un crimen que los que puedan ayudar, se crucen de brazos ante nuestra, lucha del Ejército Libertador.
Los traidores a quienes usted chalequeó en su última gira, están bien ejecutados y esta Jefatura no tiene nada que decir: solamente que se le prohibe que en la próxima no ande poniendo papelitos sobre los cadáveres, diciendo que usted los ejecutó. Este Cuartel General no le ha dado esas instrucciones a usted y en lo sucesivo usted no volverá a escribir esos papeles dando cuenta de nada...
Dado en el Cuartel General del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua en Bocay a los diecinueve días del mes de febrero de mil novecientos treintidós.

A. C. SANDINO