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MARÍA SANDINO (julio (?) de 1921) Srta. .....Mariíta S. Sandino Niquinohomo Nunca olbidada Mariíta, creo que ya debes estar informada de que me boy de donde estoy, por el motibo de no querer perder tiempo. Amor mío, yo me preocupé mucho con tu cartita y hasta el punto de disponerme llegar para hablar personalmente con Uds., y explicar el motibo y que me perdonaran y dieran la razón, pero hoy me ciento distinto, pues según me dice Fernando, no supe interpretar la carta y ci es haci, es mejor pues mi corazón se tranquilisa un poco. Quiero contarte las dificultades que pase el día que fuí a berte y no pude. Salí de donde estaba a las ceis, por un camino que le llaman el negro, y llegue a Masaya, a las ocho, entré por las rondas y fui a salir a San Sebastián, y a poco handar me encontré en una esquina con tres policías, pero pasé con tanta rapides, que cuando ellos quisieron berme yo ya abía pasado la claridad y abía entrado a la oscuridad, por fin entré al camino de Catarina y cuando logré estar a distancia de Masaya, yo me sentí felis, porque heran minutos los que me faltaban para berlos, pero toda mi alegría fue en bano, llegue a Catarina, y fuí sorprendido por un grupo que handaba pasiando con motibo de la fiesta de San Pedro, yo cambie calle y no faltó con quien me encontrara, pero no me dijeron nada, llegué a mi querido Niquinohomo, y dejé la bestia donde me pareció mejor, y fue en el cafetal de la braulia, y salí apie, para donde mi mamá, y Fernando me esperaba, pregunté si Uds. me esperaban o no, y él me dijo que ci, que le dijeron que me esperaban. Pero en la calle handaba una mucica y no pude irme por la calle, ciño por donde la Luisa Blanco y entré por el pozo de las albarados, y me fui entre el monte pasando mil dificultades, pues a pesar de conocer bien ese monte, me desorienté porque estaba oscurisísimo, handube como media hora cinsaber por donde handaba, pero por fin me dispuse a romper monte y salí en el camino que desiaba, que es el que conduse a casa de Victoriano Campos a su huerta después me quise pasar por esa casa, pero salieron unos perros que me querían morder o por lo menos daban lugar a que me cintieran, me bolbí y seguí entre el monte por un potrerito y cuando llegué al pozo de mi tía yo era felis, pues se acercaba la hora que te iba a saludar a tí y familia. Por fin me aserqué al serco de tu casa y me tiré por arriba del alambre, pero no sentía lo mojado que iba solo pensaba en que ya se acercaba el momento en que todos mis sacrificios iban a ser compensados, yo dibisaba tu casa lóbrega, las bestias relincharon como en señal de saludo, y por fin me aserqué presuradamente y toqué la puerta despasito y enseguida mas durito, y nada, más y más y nada, yo me sentí triste ya no era felis y, me consideraba como un desgraciado yo soy poco para imprecionarme, pero sentí un nudo en la garganta, cuando pensé que se me abían serrado las puertas de la casa donde estaba la dueña de mi amor. Salí a la calle y al pasar frente a tu puerta, consideré el lugar por donde dormías, y te dí un beso. Llegué a la asera del parque y me encontré con un grupito y lo salude y no me dijeron nada, y me fuí. Llegué donde mi papá y después de larga combcrsación, salí era la una y media, todo estaba calmo, no tenía presentimiento de ninguna clase. La luna lia estaba dando su luz, pero opaca y al contemplar el pueblo en esa hora tan lóbrega, me parcsian un pantion y sus casas, mausoleos. Salí como a las dos y media y llegué a donde estaba a las seis y cinco de la mañana, triste y desconsolado. Pero cuando femando llegó, ya fue distinta mi bida. Recibe la cinseridad de mi corazón. A C S........ Saludes a mis ciempres recordados Don Mateo y Doña Beatriz a Doña María y demás familia. |