CARTA A FROYLAN TURCIOS
(20 de noviembre de 1928)


Mi querido maestro:
Tengo el honor de poner en conocimiento de Ud. que ante el resultado de la intervención yankee en las elecciones presidenciales del 4 de este mes, imponiendo al traidor José María Moncada como presidente de la República, en el período de 1929 a 1932, he tomado la determinación de invitar a los partidos Liberal Republicano y Laborista, y al Grupo Solidario, a que unifiquen su acción con la de nuestro Ejército. En comunicación anterior le informé de cual fue la actitud de los partidos mencionados en dichas elecciones, y por lo que respecta al Grupo Solidario, es de las agrupaciones que hacen oposición a la política intervencionista y a cuanto venga en detrimento de la soberanía nacional.
Si como tengo fundadas esperanzas, la unificación se lleva a cabo, y como consecuencia de ella se instala la Junta de Gobierno, presidida por el doctor Zepeda, espero saber si aceptaría la representación en el exterior de la Junta de Gobierno, puesto que en ese caso ya no tendrá nuestro Ejército el honor de ser representado por Ud. De las mismas cláusulas del convenio se desprende que la unificación sólo se llevará a la práctica en el supuesto de que los bucaneros no desocupen el territorio nicaragüense. En caso de que lo desocupen, le ruego a Ud., servirse gestionar ante el "Comité Manos Fuera de Nicaragua", de México, D. F., y con otras organizaciones simpatizantes de nuestra causa, en su carácter de Representante personal mío en el Continente, a fin de que me sea proporcionada la oportunidad de trasladarme con mi Estado Mayor a una república hermana -México, por ejemplo- con el propósito de hacerme de elementos, ponerme al habla con el pueblo nicaragüense y presentar una acción conjunta al tránsfuga José María Moncada...
-En su oportunidad y en el caso de que los piratas desocupen el país, le daré informes de las gestiones tendientes a conseguir los medios para mi salida, con mi Estado Mayor en la forma que dejo dicha. Para el mejor efecto de los trabajos de Ud. en este último asunto, le ruego a Ud. informar al doctor Mairena y al doctor Zepeda de lo que Ud. realice para la armonía de la gestión. Por mi parte tendrá usted la mejor información de todos los trabajos que estamos emprendiendo, dentro y fuera de la República. No creo demás manifestarle que si no se retiran los bucaneros y los trabajos de unificación no se llevan al cabo, porque las agrupaciones en cuestión no respondieron al llamado que les hago, continuaré con mi ejército combatiendo a los invasores y a los vendepatria; y es más, si el mismo Ejército no quisiera continuar con la acción libertadora, por cualquier motivo que él juzgue poderoso, yo me quedaría "ingrimo", haciéndoles a los bucaneros un tiro por aquí y otro por allá, sin darles cuartel jamas.
Dios está con nosotros en estas horas supremas, ha dicho Ud., y esa frase, repetida por mí diariamente, nos llevará al triunfo definitivo. Con el saludo afectuoso del Ejército, tengo el honor de enviar a Ud. la expresión de mi cariño admirativo.
Su discípulo.
Patria y Libertad.
A. C. Sandino.