BATALLA DE SAN FERNANDO
(25 de julio de 1927)


La primera derrota que sufrimos fue en San Fernando, once días después del ataque al Ocotal, cuando nos alcanzó un escuadrón enemigo. ¡Por poco me matan! Tuvimos que huir en desbandada. Los campesinos que habían entrado al Ocotal, comenzaron a ser hostilizados, y, para salvarse, una vez que las fuerzas yanquis combinados con nicaragüenses de la peor clase, les arrasaron sus bienes, acudieron a engrosar nuestras filas. Tres meses después éramos ochocientos hombres.
Siguió la lucha enconada y hubo alternativas. Vencimos y nos vencieron; pero al enemigo le hacía falta conocer nuestra táctica. Además nuestro espionaje siempre fue y sigue siendo superior al de los mercenarios. Así fuimos adquiriendo armas y parque norteamericanos, porque les capturábamos gente y botín. Lástima que sean tan de gran estatura los piratas, porque sus uniformes no les sirven a nuestra gente.
Las Flores, es una posición que rodea los caminos que conducen a El Chipote, en donde se hallaba mi cuartel general y donde me había reconcentrado con bastantes elementos, en un período de calma que siguió a la escaramuza de San Fernando. Los yanquis combatieron entonces a su manera.
Atacaron con táctica, y hubo un momento en que la escuela militar se impuso sobre la táctica primitiva de los sandinistas. Pretendimos defender la posición, atrincherándonos y el invasor nos atacó por los flancos. Además, los aviadores tomaron parte en los ataques y los defensores de la posición tuvimos que retirarnos en desorden, perdiendo más de sesenta hombres, entre muertos y heridos....