Sr. Gral. Augusto C. Sandino.
Donde esté.
Mi querido amigo:
Me dijo Ud. en una de sus recientes cartas, en un párrafo de su puño y letra, que venía de Posdata, que me considera su mejor amigo. Yo lo quiero aún más, como a mi único hermano por el corazón y por los grandes ideales de Justicia y Libertad. Y por esto, precisamente, estoy en la forzosa e ineludible obligación de hablarle con la más absoluta franqueza, con la alta franqueza digna de los dos.
Yo tengo el deber de cuidar de su gloria; de la gloria del LIBERTADOR SANDINO, el hombre más brillante de los tiempos modernos. Pero el Sandino de mis admiraciones, el símbolo de nuestra Raza, y la Gran Bandera de la Libertad, es el egregio paladín arriesgado heroicamente en una empresa gigantesca para arrojar al poderoso conquistador del suelo de su Patria.
Conseguido ese magno objetivo, su victoria es "absoluta"; y de ningún modo puede mezclarse en otra empresa menuda, como sería el encabezar una guerra civil para poner a éste o aquél en la silla presidencial de Nicaragua. El patricio, el prócer Sandino, mi amigo, mi hermano, por quien daría mi sangre, es el Héroe de los Héroes en la guerra de independencia que hoy asombra al mundo. Al Sandino, caudillo en una guerra civil, en una miserable contienda fraticida, "no lo conozco", y nada tendría que ver con él. No estaré, pues, jamás, de acuerdo con la misión a México. Yo no debo cooperar a empequeñecer la homérica figura del "Libertador Sandino", cuando he puesto mis mejores energías en hacerlo brillar como un nuevo Bolívar bajo el cielo de América. En el número de antier de El Demócrata de esta ciudad, apareció el texto que le acompaño de un proyecto de pacto entre Moncada, Díaz y Ud., redactado por los Sres. Escolástico Lara, Sofonías Salvatierra y Salomón de la Selva.
Antes que todo, ruégole decirme si estos señores tienen representación de Ud. para proponer pactos de arreglo. Entendía por lo que Ud. me ha dicho en varias ocasiones, que sólo yo tendría ese derecho.
De todos modos, el proyecto en referencia tiene sus cosas buenas. Deseo saber si podría yo suscribir un pacto, que fuera respetado por Ud. con las siguientes bases, tomadas o ampliadas de éste a que me refiero:
1°-El Gobierno de Nicaragua, presidido por el Gral. Moncada, pedirá a los EE. UU. y obtendrá el inmediato retiro de todas las fuerzas norteamericanas que se hallan en aquella República.
2°-Inmediatamente después que haya salido de Nicaragua el último soldado norteamericano, el Gral. Augusto C. Sandino y todos los jefes y soldados que están a sus órdenes, depondrán las armas, guardándolas en Costa Rica para el caso de que tuvieran necesidad de hacer uso de ellas, si nuevamente soldados norteamericanos invadieran el territorio de Nicaragua; y reconocieran la constitución del Gobno., presidido por el Gral. Moncada.
3°-El Gobno. del Gral. Moncada pondrá en todo su vigor la Constitución de la República, y tomará sin pérdida de tiempo, una vez constituido, las medidas necesarias a fin de no tener efecto de ley todas aquellas disposiciones y todos aquellos contratos y demás medidas que violan o contrarían la Constitución.
4°-El Gobno. del Gral. Moncada reconocerá al Gral. Sandino y a sus oficiales y soldados sus derechos ciudadanos, amparándolos, mediante la más amplia amnistía.
Espero que se servirá contestar esta carta a la mayor brevedad posible, dándole instrucciones especiales al correo a fin de que llegue sin la mayor demora.
Mis mejores saludos para la Legión Sagrada. Un abrazo para Ud.
Patria y Libertad
FROYLAN TURCIOS