El regreso de Sandino
Editorial de La Prensa
2-21-02

 

Como es sabido, hoy se conmemora el 68 aniversario del asesinato del héroe nacional, Augusto C. Sandino (1895-1934), magnicidio que fue fraguado y ordenado por el fundador de la dictadura somocista, el general Anastasio Somoza García, para quitar al principal obstáculo de su camino hacia el poder.

"Sandino es el más grande héroe de nuestra Patria en los tiempos modernos, y su memoria debe ser guardada con cariño en el corazón de todo nicaragüense", escribió el Director Mártir de LA PRENSA, Dr. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal (1924-1978). Y agregó: "Sandino representa la rebeldía de un pueblo, y su gesta gloriosa en las montañas de Las Segovias ha dado a Nicaragua nombre y prestigio en el mundo entero".

Lamentablemente, durante la dictadura militarista que con el nombre de sandinista estableció el partido FSLN entre 1979 y 1990, la gesta y los ideales de Sandino fueron desvirtuados para justificar un régimen totalitario. Y en consecuencia se debilitó gravemente la veneración popular al "más grande héroe nacional de los tiempos modernos", como calificó PJCH a Sandino.

En realidad, lo peor que le pudo pasar a Sandino fue que el FSLN tomara el poder en su nombre y cometiera toda clase de tropelías contra la población nicaragüense que no estaba de acuerdo con el establecimiento de una dictadura revolucionaria "de orientación socialista". Por cierto que el Dr. Pedro Joaquín Chamorro, quien era un visionario político, alertó sobre el peligro de que el nombre de Sandino fuera manipulado con el propósito de imponer en Nicaragua una dictadura totalitaria, comunista o pro comunista. "Sandino es un monumento a la dignidad de nuestra patria y no debemos permitir que los comunistas, con quienes nunca comulgó, ensucien su memoria para utilizar el prestigio de su figura y lograr algún día, con el pretexto de que combaten un imperialismo, entregar nuestro suelo a Rusia, como ha entregado Castro a Cuba", advirtió proféticamente el Dr. Chamorro Cardenal, a quien pocas personas le hicieron caso y la nación entera tuvo que pagar por eso dolorosas consecuencias.

Pero ya ha transcurrido mucho tiempo desde que Sandino se cubrió de gloria combatiendo heroicamente al ejército de ocupación de los Estados Unidos de Norteamérica. 68 años se cumplen hoy de la fecha cuando los matones de Anastasio Somoza García asesinaron al héroe en el antiguo centro de Managua. Son muchos también los acontecimientos que han ocurrido desde entonces, los cuales modificaron por completo la faz de Nicaragua y su entorno internacional. Y además, bastante tiempo pasó y son múltiples los cambios sociales y políticos que se produjeron en el país, desde que el FSLN tuvo que abandonar el poder al ser obligado por una votación mayoritaria del pueblo, que optó por la democracia.

Nicaragua tiene ahora relaciones muy cordiales con el gobierno y el pueblo de Estados Unidos de Norteamérica. Al contrario de lo que hacía en la época de cuando intervenía militarmente en nuestro país para imponernos su poder y sus intereses imperialistas -que fue lo que motivó la lucha patriótica de Sandino-, en los últimos tiempos EE.UU. le ayudó al pueblo nicaragüense a desembarazarse de la dictadura del FSLN, y después ha cooperado con cuantiosos recursos materiales y financieros para impulsar la reconstrucción nacional. Inclusive el Ejército de Nicaragua, que fue creado por el FSLN con el nombre de Ejército Popular Sandinista (EPS) para "luchar contra el yanqui, enemigo de la humanidad", ahora es aliado y socio del Ejército de los Estados Unidos -y de otros ejércitos democráticos-, tal como se dice en un comunicado que emitió el Ministerio de Defensa nicaragüense este martes 19 de febrero, con motivo de la visita a nuestro país de una delegación de generales de las Fuerzas Armadas norteamericanas.

Pero hay algo mucho más importante todavía: Sandino, "el más grande héroe nacional de los tiempos modernos" dejó de ser patrimonio particular de un partido político -el cual, a pesar de llamarse sandinista, cuando gobernó fue más bien antisandinista porque trajo a otro imperialismo, al soviético-, y ha vuelto a ser de todo Nicaragua.

El héroe regresó al pueblo en su calidad de "monumento a la dignidad de nuestra patria", como apropiadamente lo consagró el Dr. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal.