Los poetas nicas: Lo que dijeron de Sandino
Manuel Eugarrios
Bolsa de Noticias 28 Feb. 2001



Decir que Sandino fue un héroe, es decir poco, porque no solo fue héroe sino mártir. Subrayó con su propia sangre la buena fe de su lucha a la hora de la paz de mala fe. Repetir los hechos de su vida es innecesario; todo el mundo fue testigo de su vida heroica y de su muerte traidora. Su buena estrella fue buena hasta el final, ya que no le permitió el riesgo del poder político, sino el martirio consagratorio. A la luz del martirio, como dicen que se ve la vida al punto de la muerte, se verá su vida y su lucha ya para siempre...
Su gesta mientras más se analiza, es más nacional y personal. Es la dignidad de la nación hecha persona humana, consciente de su derecho, responsable de su lucha, heroico en la defensa, mártir ante la perversidad.
Esos dos párrafos citados pertenecen a un artículo publicado por nuestro poeta Ernesto Mejía Sánchez en 1976, en una revista guatemalteca.
Ciertamente, la grandiosa gesta del general de los hombres libres, como lo llamó un ilustre escritor francés, estremeció a los intelectuales nicaragüenses progresistas y aún a aquellos que se ubicaban en las filas de la derecha que íntimamente profesaron una merecida admiración hacia el héroe de las Segovias.
Entre ellos figuraron notables prosistas, pero sobre todo poetas. Oportuno nos parece entonces que en el 67 aniversario del magnicidio de Sandino, con cuya cabeza Somoza García pudo edificar su dinastía, reproduzcamos aquí algunos pensamientos en versos y prosa que le dedicaron sus propios paisanos y escritores de otras nacionalidades:

"El general Augusto César Sandino, con su determinación y coraje, les inyectó dignidad humana a los nicaragüenses; les mostró que ningún extranjero -por rico que sea- es superior a un nicaragüense que nació y está en su propia patria...Aquel rústico soldado liberal tenía un elevado concepto de la dignidad ciudadana y del honor de su patria, y le dejó a sus coterráneos una preciosa lección de positiva envergadura cívica, de justo decoro y de amor propio, que Dios ha de querer que tenga acerada consistencia en la conciencia de la presente y en las generaciones del porvenir".
Luis Mena Solórzano

"Fiel a la tradición nefasta de los años de decadencia de nuestras nacionalidades, ha caído Sandino el héroe. Sin duda, el mayor héroe de los tiempos que corren. Asesinado fríamente, canallescamente, en el patio de un cuartel, muere el hombre que durante seis años realizó la hazaña increíble de tener a raya un Imperio. Conozco la leyenda negra que se ha tejido en torno a Sandino y aunque la creo en su mayor parte falsa, conviene recordarla, para decir después que, a pesar de ella, Sandino es una de las más grandes figuras de la historia iberoamericana".
José Vasconcelos

"Incansable y certero jaguar de las montañas. Sandino...Entre las sombras tu pupila fue hoguera. Brazo de triple símbolo: cayado, antorcha, zarpa. Todo tu fuíste una llamarada en la noche. Y el mundo, cuando vio esa llama sobre los Andes nicaragüenses, pudo también ver, al resplandor de ella, que pueden oponerse, defendiendo un derecho, a la fuerza y al número, bloques de cordillera.
Has caído, Macabeo. Respetaron tu vida las bajas del invasor rubio, que apenas si alcanzaron a herirte levemente, pero de frente, al fragor de la pelea. Respetaron tu vida las cien oropéndolas de acero. Ocho mil marinos yanquis y dos mil nativos descastados siguieron tus huellas aquilinas queriendo darte caza y solo alcanzaron la derrota o la muerte en la emboscada. ¡Oh guerrillero sin par!".

Adolfo Ortega Díaz

"Nada consiguieron. Sandino fue más fuerte que el oro, que la calumnia, que el descrédito, que la dinamita, que la metralla, que el número y que la táctica. Sandino encarnaba en sí la virtud latente de los pueblos hispánicos, tanto de Europa como de América: la virtud de producir en el momento preciso el hombre necesario".
Rufino Blanco Fombona

"El hombre que salvó el honor internacional de la patria, el guerrillero de los imposibles que retó gallardamente al país más poderoso del mundo, es y debe ser siempre el símbolo y la bandera de la nueva juventud nicaragüense que vive del honor y del patriotismo".
Ernesto Cardenal y Pedro Joaquín Chamorro C.

"Sandino, por su acción, resistencia y combate armado a la intervención, se había convertido en el símbolo latinoamericano de la dignidad, del decoro, del valor de un pueblo que simbolizaba el de toda la América Latina. Seis años había combatido, sin treguas, con un valor y una estrategia singulares, contra los marinos norteamericanos.
Alberto Baeza Flores

"El sandinismo no nace de ideologías ni de consignas internacionales. El sandinismo tiene una inspiración patriótica, nacionalista, ante el intervencionismo estadounidense. Sandino fue un obrero que sintió lo que vivía su pueblo. Nació como líder de las aspiraciones de su pueblo. Logró idealizar el reclamo patriótico, aunque no lo realizara. Su muerte a traición hace aún más invulnerable su idealismo y lo eleva a la categoría de símbolo ideal".
Mons. Miguel Obando y Bravo
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Así surgió Sandino, maravilla
de cívica lealtad incorruptible:
En Roma fuera el vencedor de Aníbal:
Suya es la espada de los Macabeos
que flamea entre sombras en la Biblia,
y la honda de David el pastorcito
con que al Goliat impúdico derriba:
La Hoja del Tallo que se Hizo Espada,
Salomón de la Selva.
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Sandino
bandolero divino
de portentoso ahinco,
que pasa por las cimas enhiestas de la Gloria,
montado en el fogoso corcel de la Victoria.
La Odisea de Sandino
, Antenor Sandino Hernández.
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¿Qué es aquella luz allá lejos? ¿Es una estrella?
Es la luz de Sandino en la montaña negra.
Allá están él y sus hombres junto a la fogata roja
con sus rifles al hombro y envueltos en sus colchas,
fumando o cantando canciones tristes del Norte,
los hombres sin moverse y moviéndose sus sombras.

Hora O, Ernesto Cardenal
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Dejad que el barrio encierra su historia en signos
que Noviembre seque el barro con su ululante quejido!
El guerrillero muerto fue llevado a su cabaña
y sólo una rosa roja lenta se repite
en las ánforas indias

Noviembre, Pablo Antonio Cuadra
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¿Un verso? No. Mejor es una espada
para golpear el rostro del pirata
¿Un soneto? Mejor una emboscada
donde el soldado del Decoro mata.
¿Para qué un verso al Salteador sublime
o un soneto al Bandolero -loco
de amor de Patria- que el Honor redime
y que han querido comprender tan poco?

A Sandino, Alí Vanegas
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Alta en "El Chipote", su figura
habrá de perpetuar en escultura
el espíritu antiguo de la raza.
Allá siempre estará con sus banderas,
diciendo a las naciones extranjeras
que hay un Sandino en pie por cada plaza.

A Augusto César Sandino, Alberto Ordóñez Argüello
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Es cierto. Todo éso es de veras. Empero
resucitó la Historia, dignificó
el coraje, manchó la pechera inmaculada
de los Partidos con sangre saludable
y por él enlutaron su brocal de viento las guitarras.

Sandino, Mario Cajina-Vega.
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Dos muertos:
Uno a la vista de todos,
en el corazón de nadie;
otro a la vista de nadie,
en el corazón de todos.

Adivinanza, Fernando Gordillo