EN EL 68 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DEL GENERAL AUGUSTO C. SANDINO.
Dr. Sergio A. Zeledón Blandón
SZeledonB@aol.com

Hace 68 años hoy, un 21 de febrero de 1934 es capturado a traición y posteriormente, en las primeras horas de la madrugada del 22 de febrero de 1934, es asesinado cobardemente, el GENERAL DE HOMBRES LIBRES AUGUSTO C. SANDINO.

Desde que era niño en mi ciudad natal Jinotega, en el centro de la región conocida como Las Segovias en Nicaragua, recuerdo que todos los años para esta fecha, me despertaba bajo una gran conmoción que acaecía en las calles del poblado. (La casa de mi familia está situada en el centro de la población a 1/2 cuadra del parque central, de la catedral, de las oficinas de la administración pública y del antiguo cuartel de la fuerza pública, y escuchaba claramente las voces de los soldados y a los oficiales gritándoles sus ordenes, se subían en sus vehículos y salían apresuradamente hacia las afueras del poblado.)

Recuerdo que mucha de la gente de mi pueblo, mis vecinos, amigos y familiares, en silencio pero algunos sonriendo con ironía, me señalaban hacia las cimas de los cerros que rodean Jinotega, donde ondeaban visibles desde todas las partes del poblado orgullosas y desafiantes, banderas con el emblema del "Ejército Defensor de la Soberanía Nacional."

Era el ritual que con la colaboración de jóvenes y hasta de viejos de la localidad se repetía todos los años, en desafío al gobierno dictatorial de los Somoza, bajo el cual muchos de nosotros habíamos nacido y crecimos, por un lado, recordándonos el crimen y por el otro, rindiendo tributo a la memoria del "General de Hombres Libres."

En un día como hoy, el 21 de febrero 1934, el Jefe Supremo del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional Gral. Augusto C. Sandino conocido en el mundo como el "General de Hombres Libres" y sus principales generales son tomados prisioneros y asesinados en la madrugada del 22 de febrero, en un macabro plan diseñado por su antiguo compañero de armas en el ejército liberal, el fundador de la dinastía dictatorial más larga de la historia de América, el Gral. Anastasio Somoza García.

El macabro plan, conocido en la historia como "La Muerte del César" fue diseñado por, y ejecutado bajo ordenes Anastasio Somoza García, en complicidad con un grupo de entre dieciocho o veinte oficiales y sub-oficiales de la Guardia Nacional de Nicaragua y con la anuencia tácita, a decir del mismo Anastasio Somoza García, de los principales funcionarios de la misión diplomática y militar norteamericana en la Nicaragua de entonces.

El crimen fue premeditado, fue planificado con alevosía y ventaja y finalmente ordenada su ejecución en despoblado por el General Anastasio Somoza García en ese entonces, ya el Jefe Director de la Guardia Nacional de Nicaragua creada, entrenada, equipada y armada por los Estrados Unidos de América.

Anastasio Somoza García, asumió la responsabilidad personal de este crimen a manera de congraciarse con los norteamericanos a quienes Sandino había humillado ante el mundo con una tenaz e implacable "guerra de guerrillas," con la que les hizo finalmente abandonar el país.

La descripción de los hechos acaecidos en esta fecha que van a leer enseguida, proceden de los relatos de sus propios protagonistas y han sido recogidos por historiadores, periodistas y cronistas a través del tiempo, a continuación les transcribo algunos de ellos:

El ex-Teniente GN. Abelardo Cuadra Vega, uno de los principales participantes en el crimen, describió cómo se había llevado a cabo todo, de la siguiente manera:

"....El General Anastasio Somoza García citó de urgencia para la seis de la tarde en su oficina a varios altos oficiales militares y hombres de su confianza, entre los que acudieron a su llamado, pues otros se excusaron, estaban:

1.- General Gustavo Abáunza Salinas (Jefe del Estado Mayor de la GN)
2.- Coronel Samuel Santos (Jefe de Operaciones e Inteligencia de la GN)
3.- Mayor Alfonso González Cervantes (Jefe de Pagaduría de la GN)
4.- Coronel Camilo González Cervantes (Amigo de correrías de Somoza, hermano de Alfonso, y quién años más tarde fue muy bien recompensado económicamente por el General Somoza en pago de sus servicios al acaecer la llamada "Piñata Alemana.")
5.- Capitán Carlos Tellería (Oficial de la GN)
6.- Capitán Lisandro Delgadillo (Jefe de la 15 Compañía de la GN)
7.- Capitán Francisco A. Mendieta (Jefe de Abastecimientos de la GN)
8.- Capitán Policarpo Gutiérrez, (caído en desgracia con Somoza tiempo después, siendo acusado de ser parte de un complot para derrocarlo)
9.- Capitán Diego López Roig (Jefe de la 17 Compañía de la GN)
10.- Teniente Federico Davidson Blanco (Oficial de la GN)
11.- Teniente José Angel López (Jefe de la Policía de Managua)
12.- Teniente Ernesto Díaz (Segundo Jefe de la Policía de Managua)
13.- Sub-Teniente Cesar Sánchez (Oficial de la GN)
14.- Teniente Abelardo Cuadra Vega (Oficial de la GN)
15.- Teniente Luis Eddy Monterrey (Oficial de la GN)
16.- Teniente Domingo Ibarra (Oficial de la GN)
17.- Teniente Carlos Zelaya (Oficial de la GN)
18.- Sargento Emilio Canales (GN)
y otros más...."

Relata Abelardo Cuadra que el General Somoza explicó el plan diciéndoles:

"....Los he mandado a citar por ser Uds. oficiales de mi entera confianza, y para someterles a mi consideración, la solución que debe darse a las dificultades que existen entre la vida del Gral. Sandino y la vida de la Guardia.
Yo vengo ahora mismo de la Legación norteamericana y he presentado al mismo Bliss Lane, esté mismo problema, y él me ha prometido su apoyo incondicional.
Me ha asegurado que el gobierno de Washington respalda y recomienda la eliminación del Gral. Sandino por considerarlo un perturbador de la paz del país...."

El general Somoza para protegerse y para impedir que más tarde algunos de los co-implicados quisiera negar su participación en el crimen, prepara y las 7 de la noche de ese mismo día y hace firmar a los co-conjurados una carta conocida ante la historia como la "Carta de la Traición y la Ignominia" o carta de "La Muerte del Cesar."

Anastasio Somoza García escogió para la ejecución del alevoso crimen, a los Capitanes Lisandro Delgadillo y Policarpo Gutiérrez y a los Tenientes Federico Davidson Blanco y José Angel López, quienes a su vez seleccionarían a los soldados que les acompañarían. Estos oficiales al final de la reunión se quedaron en reunión a solas con Somoza para ultimar los detalles del crimen.

Mientras tanto Sandino y sus principales Generales cenaban en la residencia presidencial invitados por el Presidente Dr. Juan Bautista Sacasa Sacasa. Ellos estaban confiados en la paz firmada días antes con el Presidente Sacasa y los Políticos liberales. Al terminar la cena salen de Casa Presidencial el Gral. Augusto C Sandino, El Gral. Juan Pablo Umanzor, El Gral. Francisco Estrada, Don Gregorio Sandino (Padre del Guerrillero) y el Ministro del gobierno de Sacasa, el conocido historiador Sofonías Salvatierra.

El Teniente Lisandro Delgadillo con 15 soldados se parapetaron entre la fortaleza-prisión llamada "El Hormiguero" y el edificio de la Imprenta Nacional en la avenida Rooselvelt, mientras el Sargento Emilio Canales con sus hombres y una ametralladora Thompson simulaban arreglar un carro.

Al pasar el vehículo que conducía al General Sandino y sus Generales por donde los conjurados simulaban reparar el vehículo, éstos saltaron a la media calle blandiendo sus armas y deteniendo el vehículo. El Teniente Delgadillo fingiendo ser un soldado más, les notificó:

"....están arrestados y van a ser llevados a las cárceles del Hormiguero...."

Sandino inmediatamente protesta diciéndole:

"..que si ya no había intervención no había guerra y por lo tanto había paz...."

María Sacasa Argüello, hija del Presidente Sacasa, venia en otro automóvil detrás del de Sandino y fue testigo de su detención. Se bajó de su auto diciéndoles a los militares de que el General Sandino venía de cenar con su padre; al comprobar que era inútil su llamado, volvió a Casa Presidencial a informar al Presidente Sacasa.

Preocupado el Dr. Sacasa inmediatamente llamó al Cuartel General de la GN situado en el "Campo de Marte," pero sus llamadas por órdenes del Gral. Somoza, no fueron atendidas.

Una vez conducidos los prisioneros a las cárceles del Hormiguero dejan al Ministro e historiador Sofonías Salvatierra y a Don Gregorio Sandino en la prisión, al resto los hacen subir a un camión y se los llevan con rumbo desconocido.

Mientras tanto, los militares Policarpo Gutiérrez, López Barrera y Davidson Blanco y sus hombres ya escogidos, toman como su campo de operaciones el cuartel del Campo de Aviación, en la zona donde estuvo ubicado el Seguro Social después el terremoto de 1972 y próximo a la casa de Salvatierra. Estos militares, después de rodear la casa la someten a fuego de ametralladora durante 15 minutos en forma indiscriminada, muere peleando en el operativo el General Sócrates Sandino (hermano del Gral. Augusto C. Sandino) y quién no había asistido a la cena presidencial, el yerno del Ministro-historiador Sofonías Salvatierra, Sr. Rolando Murillo Molina y un inocente niño, que ayudaba en los quehaceres en la casa de la familia Salvatierra y que se encontraba jugando en la puerta principal al iniciarse el tiroteo.

Lograron escapar por la parte de atrás de la casa al terminárseles las municiones, el Coronel Samuel Santos López quien resultó herido en el intercambio de disparos y el Coronel Juan Ferreti que andaba visitando a unos amigos en el Hotel Anaya y regresaba en ese momento al lugar de los hechos, Ferreti al escuchar los disparos huyó del lugar y más tarde al exilio a Costa Rica.

Mientras tanto, en el camión con los otros prisioneros, el Teniente Lizandro Delgadillo y el Teniente Carlos Eddy Monterrey junto con diez soldados, llegaron al lugar designado por Somoza ubicado en la parte Oriental del Hospicio Zacarías Guerra, en un sitio despoblado llamado "Campo la Larreynaga."

El Gral. Sandino con sus 5 pies y 3 pulgadas y 135 libras, estaba nervioso, trató de evitar su suerte, y habló y convenció al Mayor Lizandro Delgadillo ("hermano" en las logias Masónicas de Sandino al igual que de Somoza,) que enviara un mensaje suyo al Gral. Somoza.

Según el historiador Sofonías Salvatierra, el Gral. Augusto C. Sandino como último recurso le dijo a Delgadillo:

".... ¿Por qué hace esto, si todos somos hermanos? Hemos hecho la paz y estamos procurando el resurgimiento de Nicaragua por medio del trabajo; yo no he hecho otra cosa que luchar por la libertad; hace como tres noches el Gral. Somoza me ha dado un abrazo en señal de armonía y antes yo lo he visitado a él en su casa y el Gral. Somoza me ha visitado a mí; el Gral. Somoza me ha dado un retrato con su dedicatoria y yo le he dado otro con la mía; llamen al Gral. Somoza que venga a decirme lo que desee, que me hable...."

El Mayor Delgadillo fue a hablar con Somoza y regresó del Campo de Marte, notificando al Gral. Sandino que no había podido hacer llegar su mensaje al Gral. Somoza, ya que este se encontraba escuchando un recital ofrecido en el Campo de Marte por la "Poetisa chilena Zoila Rosa Cárdenas". De esta forma los "Masones" Somoza y Delgadillo, violaron como muchas otras cosas, el juramento masónico al asesinar a un hermano de su misma Logia. Sandino comprendió entonces que su suerte había sido decidida, y recobró su calma habitual.

El Gral. Sandino de pie, con las manos en los bolsillos, opinó:

"Mis lideres políticos me embaucaron".

Pidió agua y que le permitieran orinar. Le fueron negados ambos pedidos, quizá por temor a que tratara de fugarse.

Ello motivó que el Gral. Francisco Estrada en forma enérgica le dijera a Sandino:

"....No les pida nada general, deje que nos maten...."

El Mayor Lisandro Delgadillo debía dar la orden, pero tuvo un escrúpulo por ser hermano masón de Sandino, no quiso presenciar la masacre, poniendo en manos del Subteniente Carlos Eddy Monterrey el mando del pelotón. Delgadillo sin embargo hizo un disparo al aire como señal, autorizando a éste a hacer fuego y ejecutarlos.

Una bala penetró en la cabeza del héroe y otra en el corazón, el resto de los generales recibieron una lluvia de balas. (Ya cadáver a Sandino le quitaron parte de su ropa, su reloj, una leontina de oro y un anillo de brillantes.)

Mientras tanto en la prisión-fortaleza "El Hormiguero" su padre Don Gregorio Sandino al escuchar los disparos dijo:

"....Ya los están matando. El que se mete a redentor, muere crucificado...."

Eran las 2:15 de la madrugada del 22 de Febrero de 1934.

Un rato después llegó el camión con los cadáveres de la masacre acaecida en la casa de Sofonías Salvatierra y fueron arrojados también a la fosa común ya excavada por los soldados en las cercanías del antiguo Aeropuerto Xolotlán, en las afueras de la Managua de entonces.

Levantó un acta el Teniente Domingo Ibarra Grijalva en su carácter de Oficial de Leyes de la GN.

De esta manera se sepultaron los cuerpos de los generales Augusto Cesar Sandino, Juan Pablo Umanzor, Francisco Estrada, Sócrates Sandino, el yerno de Sofonías Salvatierra, Rolando Murillo Molina y un inocente niñito.

El coronel Camilo González Cervantes y sus hombres se dirigieron a la casa del Ministro Sofonías Salvatierra, irrumpiendo en las habitaciones, registrándola toda y llevándose toda la documentación del Gral. Sandino y de Salvatierra y unas tantas libras de oro, producto de la mina de Sandino que se guardaba en la caja de hierro de Don Sofonías. Ese oro, meses más tarde González lo vendió por instrucciones de Somoza en Nueva York en el National City Bank, eran 768 onzas a 35 dólares la onza, le pagaron un total de US$26.880 dólares "fuertes" recibiendo González su comisión.

El mismo 22 de febrero, en la madrugada el Embajador Norteamericano Bliss Lane, en una forma que se interpretó "como para lavarse las manos," gestionó ante Somoza la libertad de Don Gregorio Sandino padre del Gral. Sandino y del Ministro Sofonías Salvatierra y los llevó a su residencia en las cercanías de la embajada norteamericana. Una vez ahí el Ministro Salvatierra llamó por teléfono al Presidente Sacasa, manifestándole que prefería ir a Casa Presidencial hacia donde fueron en el vehículo del embajador Bliss Lane quién se dice que les acompañó.

Posteriormente, el historiador Sofonías Salvatierra renunció a su cargo de Ministro en el gobierno de Sacasa y se auto exiló a Sevilla en España a continuar con sus investigaciones históricas. El padre del Gral. Sandino Sr. Gregorio Sandino, Salvador Calderón Ramírez y el Gral. Horacio Portocarrero se asilaron en El Salvador. El Dr. Escolástico Lara y Norberto Salinas de Aguilar fueron detenidos por la GN pero fueron poco más tarde liberados y se asilaron en Costa Rica.

El periodista Dr. Salvador Buitrago Díaz sufrió el cierre de su periódico "La Tribuna" ordenado por Anastasio Somoza García al negarse éste a publicar la versión "distorsionada y oficializada" del mismo Somoza sobre el asesinato de Sandino.

Se hizo notoriamente pública también en Managua la actitud del "sarcástico y cáustico" ex-presidente José María Moncada, que en la misma noche en que se supo de la matanza del Gral. Sandino, su ex-compañero de armas, la justificó asegurando que:

"....Solo matando a Sandino podía haber seguridad...."

El ex-Jefe del Estado Mayor, General. Gustavo Abaúnza Salinas en su versión de los hechos, tiempo más tarde relataba que:

"....después que los presos de las cárceles de la Aviación en 1944 incineraron los restos de Sandino y sus compañeros por ordenes de Somoza García, las cenizas fueron tiradas al Lago de Managua...."

Sobre el paradero de los restos del General Sandino, el 11 de Febrero de 1980, salió publicado en el "Diario La Prensa" en Managua, Nicaragua, el relato de uno de los militares participantes directos en el asesinato y decía entre otras cosas que:

"....El militar ex-GN, Carlos Eddy Monterrey afirmó que en los sucesos de 1944 el viejo Gral. Anastasio Somoza García, temiendo que la oposición a su gobierno pudiera en cualquier momento derrocarlo y encontrar los restos de Sandino, ordenó a su hijo Luis Somoza Debayle que los desenterrara y que los quemara. Luis cumplió la orden al tomar los restos del Gral. A. C. Sandino, siendo conducidos a un lugar que se encuentra entre la actual Universidad Centroamericana y la carretera a Masaya. Ahí lo esperaba su hermano José Somoza que hizo una gran fogata y quemó hasta incinerar los despojos que llevó Luis, siendo las cenizas dispersadas por el viento...."

Años más tarde durante el gobierno del FSLN 1979-1990, siguiendo indicaciones como estas y otras, se buscaron los cadáveres, pero no fueron jamás encontrados.

AUGUSTO C. SANDINO Y SU GESTA INMORTAL ANTI-IMPERIALISTA, RESPETADA POR TODOS LOS PATRIOTAS QUE AMAN SU TIERRA, VIVE EN EL CORAZON DE LOS NICARAGUENSES.

Aquéllos que no conocen su historia están condenados a repetirla.
JORGE RUIZ DE SANTAYANA (1863-1952)

Los HOMBRES no tienen naturaleza sino historia.
JOSE ORTEGA Y GASSET (1893-1955)

Miami, Florida 22 de febrero del 2002

Fuentes:

Cardenal, Marco A. Nicaragua y su Historia. Cronología de la Historia de un pueblo, con prólogo de Sergio A. Zeledón Blandón. Miami Florida 1999.

Zeledón Blandón, Sergio A. Dr. Estafados por el Poder: Nicaragua. La Configuración del Estado Nacional 1500-2001. Una Historia de Dinastías Familiares y Herencia Cultural-Política depredadora. Miami, Florida Diciembre del año 2001.