RESPUESTA A UNAS DECLARACIONES DEL DR. WILLIAM H. SPINKS
(New York Herald Tribune)
(Octubre de 1927)

El despecho de los yankees llamados intelectuales los hace apartarse del espíritu de ecuanimidad que debe resaltar en los hechos lógicos, mayormente cuando han vivido en un país que les ha brindado generosa hospitalidad.
No quiero aparecer como refutador de individuos extraños que en el tiempo que han vivido en Nicaragua no han aportado ningún beneficio al país, todo lo contrario, supuesto que la misión que desempeñan es secreta y en menoscabo de nuestra soberanía. Así puede apreciarse la permanencia de tales (detectives) políticos de White House disfrazados de hombres científicos.
Dice Spinks que el 90 por ciento de la población nicaragüense es liberal. Esto quiere decir que la aberración del gobierno norteamericano es la que sostiene a sangre y fuego a los traidores y mercenarios de mi patria en el poder, imponiendo al pueblo por medio de la fuerza armada el terror con expediciones punitivas. Hace diecisiete años nuestras relaciones internacionales, especialmente con las naciones indohispanas no estaban penetradas de nuestros sufrimientos, porque quizá llegaron a creer que la mayoría del pueblo nicaragüense aceptaba vergonzosamente la humillación en que nos hundieron los traidores e invasores; pero los millares de huérfanos que dejaron tales delitos tuvieron que llegar a la edad en que el hombre libre reclama sus derechos.
Dice cínicamente Spinks que los marinos hacen cuanto pueden por sanear las poblaciones donde están acampados. Es falso saneamiento. Lo único que hacen es asesinar a los hijos legítimos del país porque no los aceptan como conquistadores y sostenedores de criminales empedernidos.
Es muy natural que quien viole la soberanía de una nación está expuesto a morir en la forma en que haya lugar. Tal es el perfecto derecho que asiste al verdadero patriota al defender a su tierra.
Sigue diciendo el científico Spinks que " la agricultura en la región de Bluefields está en la misma situación que la sanidad". Es justo que la mayor parte del pueblo no quiera continuar dejándose explotar, supuesto que la vida en la zona ardiente de Bluefields es sumamente cara y no está equiparada con el salario del jornalero. ¿Qué casi todos están armados para defender sus hogares? Seguro. El nacional tiene que defenderse del ladrón.
Continúa Spinks "Los marinos han declarado neutrales vanas zonas, lo que ha dado lugar a la lucha de guerrillas". ¿En qué estamos, señor científico Spinks? ¿En qué carácter vienen los "desinteresados" marinos? ¿Como invasores? ¿O en forma de institución de beneficiencia? Si llegan como esto último ¿para qué traen toda clase de elementos bélicos? ¿Acaso piensan que mi patria es país de salvajes?
Es natural, como he dicho, que el nacional dé muerte al invasor del modo que pueda. Los militares pundonorosos no representan el papel de aventureros en extraño país, con el que su nación no está en guerra. Por último, dice Spinks, que "Sandino ha sido derrotado en varias ocasiones por los punitivos yankees". Lo invito, al señor Spinks, para que tome su rifle en unión de sus paisanos, y con toda su ciencia, venga a dar su vueltecita por estas altivas montañas para que se convenza de la realidad. Los trofeos que conserva el Ejército Defensor de la Soberanía de Nicaragua, son el mejor testimonio de nuestras glorias; pues jamás los patriotas nicaragüenses, en los siete meses que llevamos de luchar contra los invasores, hemos sufrido una derrota que se pueda calificar como tal.
"Que tengo muchos simpatizantes..." Es cierto. "Que mi Ejército crece día a día.." Es claro, hay razón. El pueblo sano se ha convencido de que hay que ser antes que todo nicaragüenses y no esclavos de conquistadores y traidores. Por este motivo es que, reflexionando en el negro crimen de alta traición en que han hundido a su país los miserables politicastros, se incorpora con el mayor entusiasmo a mi Ejército para defender con verdadero heroísmo la soberanía de nuestra amada Nicaragua.
Óigalo usted bien, señor Spinks: la rapacidad y altanería de su país se ha estrellado ante la abnegación y el valor de los patriotas nicaragüenses.
Patria y Libertad.
A. C. Sandino.